El guaraní escrito, sus primeras letras

Mirabile pel suo artificio.

Lorenzo Hervás y Panduro, refiriéndose al guaraní.



Tipografía en las Reducciones Jesuíticas

Es difícil precisar por qué, a diferencia de lo ocurrido en otros lugares de América, los españoles en la región de lo que actualmente es Paraguay, no reprimieron hasta el exterminio el idioma de los nativos que encontraron. Por el contrario, en poco años fueron los conquistadores quienes hablaban con profusión el guaraní, motivo que hizo que la corona tratase de evitar este hecho al principio, pero la distancia y el aislamiento de esa lejana provincia hizo que el guaraní superará las duras censuras idiomáticas del colonialismo español y lograra un sincretismo que permanece hasta nuestros días.

El guaraní es, en origen, ágrafo. Es decir, que no poseía una forma escrita, solo era oral, o tal vez sigue siendo. Para que pueda pasar a tener una grafía, se tuvo que tomar prestado del alfabeto latino sus caracteres. Entonces… ¿Quién fue el primero en otorgar una forma escrita al guaraní?

La respuesta parece tenerla Bartomeu Meliá, que ha editado una gran cantidad de artículos y libros acerca del idioma guaraní y en uno de ellos, «Elogio de la Lengua Guaraní. Reducción literaria y alfabetización» (editado en 1995) cita que Fray Luis de Bolaños (franciscano) fue la primera persona que se interesó en el guaraní e hizo algunos manuscritos en idioma y otros muchos defendiéndolo. Esto lo certifica el padre Diego de Torres Bollo quien en 1610 escribió haciendo referencia a Bolaños: «Es la persona a quien se debe más en la lengua de los indios, por ser el primero que redujo a arte y tradujo a ella la doctrina, confesionario y sermones».

Efectivamente, en 1585 aproximadamente, Bolaños escribió «Catecismo breve del Concilio de Lima. Doctrina Cristiana en la lengua».

Meliá también explica que la reducción literaria sigue diversos pasos, el primero de ellos es la adopción del alfabeto latino, luego la descomposición de la gramática oral guaraní en «las ocho partes de la oración» (según la sistematización de las lenguas romances de la época), luego el registro léxico y finalmente da la propiedad de los vocablos y manifiesta la significación de los términos.

Bolaños, tuvo en ese aspecto una libertad absoluta de «crear» la grafía, pero sin embargo esta libertad fue relativa pues su «Catecismo…» fue impreso en Nápoles, en 1607 y tuvo que adaptar una «sexta vocal» por ausencia de un caracter, que luego exigió un signo diferenciado que se marcó ortográficamente con la «ñ». Como se puede observar, empieza a funcionar, al lado del principio de las correspondencias y homologías con el castellano.

Siguió al trabajo de Fray Luis de Bolaños, la inmensa labor de Antonio Ruiz de Montoya (Lima, 1585) quien fue el que recopilara la mayor cantidad de información sobre el idioma y la producción literaria en la Reducciones Jesuitas del Paraguay (esto incluye también el norte de Argentina y parte del sur de Brasil).

El guaraní conquista a conquistadores

En las imágenes que acompañan este texto se pueden ver algunas páginas del «Catecismo de la Lengua Guaraní», escrito por el Ruiz Montoya, y que fuera publicado en Madrid en 1640, año en que también salió de la imprenta el «Arte y Vocabulario de la Lengua Guaraní». Montoya fue el gran propulsor de la lengua guaraní en las Misiones del Paraguay, publicó también «Conquista Espiritual» (1639) y «Apología en defensa de la doctrina cristiana en la lengua Guaraní» (1640). Montoya murió en Lima en 1652 y algunas versiones sostienen que sus restos fueron traídos a las Misiones como un homenaje a su labor por los guaraníes.

Montoya fue también quien inicio las gestiones para montar la imprenta de las Misiones, imprenta que se remonta hacia el año 1700, según lo relata Luis Verón en su libro «Las Tintas del Tintero», funcionó, según el mismo autor, principalmente en Nuestra Señora de Loreto, aunque también fue trasladada a Santa María la Mayor y San Javier, todos pueblos que en la actualidad pertenecen a la Argentina. Los encargados de esta editorial fueron los padres Juan Bautista Neumann, José Serrano y Eusebio Nieremberg, imprimiéndose una infinidad de libros. No se conocen claramente las razones sobre el final de esta imprenta, algunos autores sostienen que hacia el año 1730 dejó de imprimir por la carencia de papeles, mientras que otros afirman que solo fue trasladada a Córdoba (Argentina) cuando los Jesuitas fueron expulsados de las provincias españolas en 1768.

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Entre los aspectos resaltantes de la edición de Montoya, hay que rescatar el uso de los diacríticos, donde la nasalización (~) así como la virgulilla de la «ñ» y la «ç» (cedilla) fueron utilizados con profusión, además son perceptibles en varias partes circunflejos ( ^ ) adaptando tipos de una y otra forma para que la oralidad pueda se representada gráficamente según lo indicaba Montoya. Este trabajo tuvo que haber sido muy intenso dado que en esos años ni siquiera el castellano estaba unificado y que, por ejemplo, la unificación universal de signos por la Asociación Internacional de Fonética data recien de 1999.

Tipografía en las Reducciones Jesuíticas

Catecismo para indios, idioma para frayles

«El Catecismo de la lengua Guaraní» se publicó en Madrid en 1640 y según la portada, el impresor fue Diego Díaz de la Carrera. El sitio web Archivo de la Frontera, hace referencia a Diego Díaz, sosteniendo que desarrolló su actividad como impresor entre los años 1637 y 1667, aunque hay datos que parecen adelantar la fecha de inicio a 1621, en Valladolid. Trabajó profusa y simultáneamente en Segovia y Madrid. Una de sus últimas obras fue el conocido «Index librorum prohibitorum» hecha por el Fray Juan de Torquemada (1667). Al parecer las obras de Montoya les fueron encargadas apenas al establecerse en Madrid hacía el año 1639.

En conversaciones con el tipógrafo Andreu Balius sobre este tema, concordamos lo difícil e interesante que habrá sido el paso entre lo fonético y lo visual (la transcripción fonética mediante los signos gráficos). Además, sostiene Balius, que en el caso del guaraní, no se trata de una evolución lógica. Es decir, no estamos hablando de una transcripción tipográfica a partir de formas escritas sino de una urgente transcripción tipográfica directamente de las formas sonoras. No hubo proceso alguno, de los manuscritos de Bolaños a los primeros impresos, solo hay 55 años, nada, comparando con el proceso del latín, por ejemplo.

Tipografía en las Reducciones Jesuíticas

Bartomeu Melíà, supone que las obras de Montoya perseguían un objetivo real y uno tácito, el tácito fue poner de manifiesto a la Santa Inquisición y a la Corona Española para lograr la venia de la publicación: Evangelizar a los indios de la Provincia del Paraguay. El objetivo real de Montoya, casi con seguridad, fue que los jesuitas aprendieran a hablar y comprender correctamente el idioma y la cultura guaraní, pues en «Catecismo de la Lengua Guaraní», versión que Montoya tomó de Ripalda, se perciben ejemplos ajenos a la sociedad europea y muy cercanos a las prácticas comunes de las comunidades guaraníes. Tanto en los pueblos fundados por el ejército de la Corona, como en los pueblos misioneros, el uso del guaraní era de practica común, cosa que la Corona e Iglesia condenaban, pero debido a que esta zona era la más aislada, las noticias tardaban tanto en llegar, como en salir.
Osvaldo Olivera

Fuentes y Recursos

Catecismo de la Lengua Guaraní. Antonio Ruiz de Montoya. Edición CEPAG, 2008.
Elogio de la Lengua Guaraní. Bartomeu Meliá. Edición CEPAG, 1995.
Vocabulario de la Lengua Guaraní. Antonio Ruiz de Montoya. Edición CEPAG, 2002.
Los 30 pueblos guaraníes. Arnaldo Bruxel. Ediciones Cruz del Sur, 2007.
Archivo de la Frontera.
Jesuitas del Paraguay.
Guarani Ñanduti Rogue.
Imprentas Rioplatenses.
Biblioteca Mayor. Universidad Nacional de Cordoba.

11 Comments

    [...] La influencia de la jesuitas españoles en la escritura americanatipografiaparaguay.org/el-guarani-escrito-sus-primeras-letras/ por Cexcy hace pocos segundos [...]

  • Ale, Juan: Jary´i ko sitio. Falta la opción de reenviar por correo para que sea 10 la calificación de T´PY. Ahora llega a 9,8.

  • Añete VIcente, jafabricata pe función péa. Gracias che kuate por la vista, jajotopa el 26 de abril, ikuaapamovoi ko nde.

  • una carta es una forma de expresarnos atravez de ella osea es una conversacion con otra persona de un tema claro

  • interesante….

  • muy interesante…. una carta mal escrita es de una forma un mensaje que no llego bien(para llenar espacio)disculpa, disculpa por poner dos mios encerio queria poner mi apellido

  • mbarete! ko’aicha gua la roi koteveva!!!

  • gracias por tan valioso aporte!!! saludos cordiales desde la tierra de los franciscanos: Caazapà.

  • Hola amigos, soy de una ciudad llamada Baradero fundada por Fray Luis de Bolaños en Argentina, con motivo de celebrar en 3 años los 400 años de su fundacion, es que estoy en la busqueda de informacion, es mi intencion hacer la ruta inversa realizada por Fray luis terminando en Caazapa,si alguien me puede facilitar bibliografia donde conocer mas sobre su vida se los voy a agradecer. La informacion con la que contamos nos habla desde la llegada del frayle franciscano pero poco sabemnos de su vida anterior tanto del norte de Argentina como de Paraguay, desde ya muchas gracias.
    Saludos cordiales

  • les dejo mi mail marianokuhle@hotmail.com

  • si tu me dejas me moriria pues esposa mia vivir si ti si tu te alejas yo lloraria y toda la vida pensaria en tiiii pudranze los odioo¡¡

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